¿Son hechos relevantes las redes sociales? Una fascinante historia de social media
Contábamos hace unos días que Bloomberg añade un servicio de información de mercado basado en Twitter, lo cual tiene mayor trascendencia de la aparente, toda vez viene después de la madre de todas las polémicas, la acontecida desde julio del año pasado cuando Need Hastings, CEO de Netflix, publicó en su Facebook que los clientes de Netflix veían más de 1.000 millones (un billón americano) de horas de vídeo al mes. La información de que se estaban aproximando a esa cifra se había publicado ya en el blog de la compañía el mes anterior, pero en ningún caso la empresa emitió ni nota de prensa ni hecho relevante a la SEC desglosando la estadística. El caso es que la redifusión de esos posts influyó en las acciones de Netflix, que subieron un 13 por ciento ese día, y el regulador americano se puso a investigar el asunto.
Hastings emprendió la batalla, que arrancó con este nuevo post en Facebook dando cuenta de que había recibido la “Wells Notice” de la apertura de procedimientos por la SEC, y comunicándolo, esta vez sí, no sólo en Facebook y en el blog, sino con nota de prensa y hecho relevante. La SEC en su WN recomendaba un procedimiento, dicho así, de #paraya (literalmente “cease and desist”) y en caso contrario amenazaba con instar una acción civil por violación del reglamento de la SEC.
Decía entonces Hastings, con bastante sentido común, desde mi punto de vista que:
“Pensamos que postear a más de 200.000 personas [actualmente van ya por los 245.000] es muy público, especialmente porque muchos de mis seguidores son periodistas y blogueros”
El reglamento de la SEC (como el de la CNMV en España) exige que cualquier información sensible (material, dicen ellos) que pueda afectar a una cotizada debe remitirse en forma de hecho relevante al regulador. La SEC permite a las empresas comunicarlo por nota de prensa o en su página web, pero cuando Hastings soltó la bomba, la soltó… ¡En Facebook!
En diciembre de 2012, una declaración del antiguo asesor de la SEC y profesor en la Fordham University, Steven Thel, daba idea de la magnitud de la investigación del regulador:
“La SEC podría utilizar este asunto como una forma de determinar cómo gestionar los medios sociales en el futuro; cuando la SEC redactó en su día sus reglamentos, no estaba pensando precisamente en Facebook y Twitter“
Este vídeo muestra hasta qué punto llegó la polémica, con extremos como la frase “Oíd, los de la SEC, ¿es que no tenéis nada mejor que hacer?: http://money.cnn.com/video/investing/2012/12/07/investing-netflix-hastings.cnnmoney/
El caso es que cada vez más CEOs, como Elon Musk, de Tesla, utilizan los medios sociales masivamente. Musk se posicionó en este asunto, diciendo que lo que se dirimía de verdad era si los inversores miraban Facebook o Twitter para tomar sus decisiones de inversión. Si la respuesta era sí, se posicionaba a favor de que las empresas incluyeran cualquier información remotamente sensible de estas redes en sus notas de prensa o hechos relevantes. Hastings respondió que la información que publicaban en sus redes, como lo del billón de horas NO era relevante para los inversores.
Pero él valor subió un 13 por ciento… Hastings arguyó que había empezado a subir antes del post, y que el motivo era un informe de Citi publicado la tarde antes.
La pasada semana, la SEC resolvió el tema… y lo hizo favorablemente a las tesis de Hastings, al cerrar la investigación sobre aquél post en Facebook y publicar unas Guidelines al respecto, que establecían que es posible utilizar el social media para informar de hechos relevantes… siempre que se informe antes a los inversores
La reacción de Netflix no se hizo esperar: comunicó el pasado 10 de abril que pretendía usar Facebook y Twitter para anunciar información relevante:
Llamamos a los inversores, medios de comunicación y cualesquiera otros interesados en nuestra empresa a revisar la información que publicamos en los canales de social media
No sólo dijo que lo iba a hacer, sino que al día siguiente (el 11 de abril) ¡lo volvió a hacer!, avanzando los datos trimestrales de horas de vídeo vistas en su plataforma:
A lo largo de los últimos tres meses, todos habéis visto más de 4.000 millones de horas de vídeo en Netflix
El post del jueves pasado provocó una nota de research de Rich Greenfield (BTIG LLC) titulada: ¿Es Netflix la más vista “red de cable” en televisión? 87 minutos por casa y día. Netflix, el mayor servicio de vídeo bajo suscripción del mundo. Netflix alcanzó a continuación sus máximos de dos semanas, propulsado por una nota separada de los analistas de Goldman Sachs que incrementó sus estimaciones de suscriptores, ingresos y rentabilidad.
Las acciones de la empresa avanzaron un 4.2% a $173.01 el jueves en Nueva York y llevan ganado un 87% este año.
La batalla no ha terminado, y tras las Guidelines de la SEC, Business Wire, la unidad de Berkshire Hahaway (de Warren Buffet) que distribuye notas de prensa, manifestó la pasada semana que la SEC dañaba a los invesores permitiendo el incremento de uso de las redes sociales para publicar información financiera. Llegaron a decir que la medida amenaza la fragmentación de información sensible sobre los precios. El hecho, además, de que Facebook exija registro, llevó a los de Business Wire a decir ¡¡que la medida pone en riesgo la equidad y la privacidad de los inversores al “obligarles” a registrarse!!
La SEC, además, no ha tenido en cuenta los mecanismos necesarios para filtrar los feeds de Facebook y Twitter a fin de aislar los comentarios de unas empresas respecto de las de otras, manifestó Michael Pachter, analista de Wedbush Securities en Los Angeles. Esto requerirá de los inversores que monitoricen una avalancha de material desetructurado. Manifestaciones que vienen a demostrar el “nivel” alcanzado por los americanos en esto de la monitorización, y dieron pie a la reacción inmediata de Bloomberg.
Hoy Mercedes Fuertes (Catedrática de Derecho Administrativo de la Universidad de León) escribe al respecto este interesante artículo sobre las “Redes que pescan información” que os comparto en mi Scribd:
Tras contaros este, a mi juicio, espectacular caso que vertebrará, seguro, la relación formal entre economía y social media, me gustaría anticiparos mi percepción:
- Las redes sociales, con este paso dado por la SEC, han hecho su primera comunión a la hora de considerarse estratégicas, y ya no sólo por Reputación (ORM), o por atención al cliente (eCS), sino también por información de mercado.
- Que lo publicado en las redes sociales afecta a las cotizaciones es tan verdadero o tan falso (a mi juicio, verdadero) como que los rumores y lo que llaman “pulso” de los mercados afecta a los precios. Las redes no “son en sí”, sino que equivalen a los círculos o mentideros de opinión, lo único reseñable en particular es que multiplican los impactos de un rumor, y por tanto, sí que lo publicado en social media puede afectar de forma más rápida y más intensa a un valor. La medida de la SEC es, pues, valiente, y como dicen, aunque es una manifestación de parte, los de Business Wire, no está exenta de riesgos. Riesgos que se verán cuando los comentarios afecten no positiva sino negativamente a un valor, o cuando el valor afectado no sea de la empresa que los realiza.
- Que gente como Pachter hable de “complejidad” de aislar información social de una empresa (emitida por una empresa, se refiere) del resto es que no conoce ni Topsy, no hablemos ya del Yahoo Pipes. Aconsejo al bueno de Michael eche un vistazo al pedazo de servicio de @BBVA Stockbuzz.es, que capta las opiniones que los usuarios de Twitter emiten sobre el Ibex 35 y los valores que forman el índice con el objetivo conocer las expectativas sobre el mercado a raíz de la información que se publica en la red social. Servicio lanzado, por cierto, en septiembre de 2012 y del que os dejo este screenshot:
















Hola, Paco. Como los catetos: te he encontrado por azar en este universo y te mando recuerdos. Estaba buscando una imagen para una presentación y he visto tu careto. Inconfundible.
Un abrazo.