#Agitafridays, de @fridays_esp, la experiencia de cliente, la hostelería y… ¿la banca qué?
Ayer viví una verdadera experiencia de cliente en el nuevo @fridays_esp de Virgen de los Peligros, en el centro de Madrid. Hay que agradecérselo, además de a los organizadores, a mi amiga @galath1, que me llamó la atención sobre el evento; a los excelentes anfitriones Sonia Segura, Marketing Manager del Grupo VIPS, @martasanfer, Gerente de medios, digital y social media, y Adriana Onaindia, de Comunicación; y a la gente limonera de @fermonzon de @3lemon, que montaron el sarao de ayer.
El sarao fue un excelente ejemplo de marketing 2.0, en mi opinión por las siguientes:seis claves.
- Invitación privada y personalizada. No es un acto “masivo”, sino que acudes “por invitación expresa”. Permite seleccionar a los invitados (blogueros y twitteros), tratarles personalmente antes, durante e imagino que después; que se sientan -nos sintamos- “especiales”, y en general, ajustar la logística, el aforo, el servicio, de una forma óptima.
- Estructura de recibimiento. Cuando llegas, te saludan, te presentan a directivos de Grupo VIPS, te invitan a tomar algo mientras se organiza el show, y te tratan bien.
- Backchannel. Un amplio equipo de gente ya está twitteando (con una hashtag definida de antemano, #agitafridays), con lo que calientan el ambiente. Los twits salen en pantalla gigante donde corre Visible Tweets. Así se consigue el efecto arrastre y producir buzz, con el consiguiente branding y un primer efecto positivo en redes de la estrategia.
- Un evento donde aprendes algo. Se pretende posicionar este Fridays como un sitio donde tomar buenos cócteles. ¿Qué mejor forma que en el evento te enseñen a hacer una margarita? ¿Qué mejor protagonista que el campeón del mundo de margaritas? Además, te enseñan a hacer la margarita, pero luego tú haces una margarita. Todo el glamour de la coctelería en una estrategia aparentemente simple, pero que a veces falla, porque aporta sensaciones… sin aportar valor. O aporta valor… sin aportar participación del invitado (puro 2.0). O aporta participación… sin aportar difusión. Obviamente, eres fotografiado, grabado, hablan contigo (una chapa con tu nombre en tu solapa, clave), en los grupos que se conforman en torno a mesas redondas (comunidad), hay invitados y “ganchos”. Y todo transcurre en una construcción de una experiencia planificada, y muy gratificante.
- Networking. Basta echar un vistazo al informe de alcance de la hashtag para ver cómo gente que ni nos conocíamos entablamos, a fuerza de hacer cócteles juntos, luego probarlos, luego bebérnoslos, y luego pasar al salón de abajo donde nos agasajaron con unas tapas y unas sangrías -y la dirmkt de Grupo VIPS se sentó a degustarlas con nosotros-, una relación que derivó en una charla muy animada. Yo coincidí en la mesa de las tapas (excelentes los nachos) con @Fridays_esp, @ArmarioPandora, mi amiga @galath1, @espaciomadrides, @ComiendSeEnLaGe (interesante el concepto de un ntricionista contando sus experiencias gastronómicas sin pretensiones en su blog), @Mi_vidaenRojo (a quien ya conocía y desvirtualicé, aunque me pilló lejos en la mesa)… y en la mesa alargada donde hicimos las margaritas también con @Raquel_NG, vi por allí a @quimicefa, a @rbksaez, @crisroba2 @DontStopMadrid. Al final, networking, otro valor añadido más a la buchaka.
- Sorpresa final. Tras el evento, pudimos ver una demostración de arte coctelero al estilo Tom Cruise en Cocktail (con algunos de los invitados junto a los campeones), y nos llevamos una bolsita a casa con una coctelera (para aplicar lo aprendido), un diploma de experto coctelero expedido por Fridays a nuestro nombre, un tarro de salsa barbacoa Jack Daniels precioso, y dos invitaciones, a cenar y a coctelear otro día. Agasajados y contentos. Está claro, y esto me induce a una reflexión que la acción de marketing tuvo un coste, pero tras una inversión de un millón de euros en abrir el restaurante, ese coste fue mínimo para el retorno que una acción bien planificada merece.
Mi reflexión final apunta en el sentido de este blog: ¿puede la banca, con su negocio, aburrido como parece, acercarse a este marketing emocional del que hablábamos en el blog? Esto es, resulta diferente que unos blogueros gastronómicos (a los que espero que les guste mi periódico diario de las bodegas de la mancha, donde hoy difundo -también- este post) se junten en una mesa a comer, hacer margaitas, bebérselas y contemplar un show… con el objetivo de que luego hablen de eso mismo, que se junten en un banco, qué se yo, a hablar de hipotecas, ver un show de uno de estos artistas de operaciones haciendo un estructurado que a su vez cubra una exportación, etc.
En ese sentido, yo creo que se está produciendo una fractura en la propia concepción del negocio bancario y su interacción de masa a masa (tipo Bosón de Higgs) con el fenómeno del social media. Por una parte, están los que ante esto se impermeabilizan y tienden a ofrecer una imagen aún más seria que transmita solvencia, fortaleza y, ¿por qué no? el aburrimiento seguro y sólido de la banca “de toda la vida”. Aquí se enmarcaría la campaña de Banesto (aunque el tema encaja con la filosofía de sus mayores, @bancosantander:
Y, por otra parte, el modelo de banca #bosondeHiggs lo representa @BancaCivica, @INGDIRECTes, @BancoSabadell, @BBVA, @Unnim o @CXInfo. A mí me gusta francamente más, pero hay que reconocer que es más difícil, menos efectista, y en las actuales circustancias, cuenta con un mayor riesgo (esa palabra que no nos gusta en banca…)








me apunto a esas cañas! @reyesbolumar